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lunes, 30 de marzo de 2015

Como docente, yo busco el cambio

Venimos repitiéndolo continuamente, día tras día. La educación requiere un cambio, un cambio en todas sus constantes, en todas sus variables y dimensiones. Un cambio a nivel pedagógico, metodológico, estructural y organizativo.

 Una transformación global y profunda.


El viaje que la escuela actual debe iniciar (y que, de hecho, ¡está iniciando!), para adaptarse a la realidad en la que vivimos, necesita asimismo un cambio en la visión y entendimiento de la función docente. La información puebla hoy en día muchos más contextos de los que habitaba décadas atrás. Este hecho tiene una clara repercusión en lo que se denomina el rol del maestro, quien ha pasado de ser un simple instructor o acumulador y transmisor de conocimientos a convertirse en una figura estimuladora del aprendizaje.

Tal y como se recoge en el artículo adjunto, "Profesores que se salen del guión con sus innovadores métodos" (Manuel Trillo, ABC, 2014), los tiempos demandan nuevos perfiles docentes. Maestros y profesores capaces de funcionar sin libros de texto, de construir contenidos junto a sus alumnos, de favorecer la elaboración de preguntas o de emplear recursos inusuales para fomentar la motivación tanto dentro como fuera del aula. Maestros y profesores que, al fin y al cabo, busquen centrar el proceso educativo en sus alumnos y no en los resultados de un mero sistema de evaluación.

Recuerda, las grandes cosas se construyen de a poquitos. 
Como docente, yo busco el cambio;

y tú, ¿te lo has planteado? 


domingo, 22 de febrero de 2015

¿Liebre o tortuga? Reflexionando acerca del portafolio de prácticas

"¡¿Otro portafolio?! ¿Para qué? Si no se lo van a leer..."

No sé si en otras facultades sucederá lo mismo, pero en Educación tienden a llovernos los portafolios. Que si didáctica de tal, que si didáctica de cual... y que no falten los famosos portafolios del Prácticum, más comúnmente conocidos como memorias de prácticas. 

Pero, ¿cuál es el verdadero problema que conllevan estos cuadernos de trabajo? ¿Por qué no entendemos los portafolios como lo que realmente son, herramientas de autoaprendizaje y autonomía educativa?

Sencillamente, porque no los entendemos. Es así, de qué sirve engañarse. Pocos (¡por supuesto que hubo excepciones!) llegaron a explicarnos el trasfondo del asunto, la multitud de posibilidades escondidas, su verdadero fin y aplicación. En muchas ocasiones, tampoco lo buscamos nosotros, y en eso quedaron, en simples cuadernos de recogida de datos y, como diría María Acaso, herramientas de un proceso educativo bulímico sin apenas repercusión.

Miguel Elías, profesor de la Universidad de Salamanca en la Escuela de Magisterio de Zamora nos ofrece, con motivo de las Jornadas de Formación y Reflexión del Prácticum II, un curioso relatograma, acompañado de la siguiente propuesta de reflexión: "El portafolio como carrera y el alumno de prácticas como liebre o tortuga". Una genial oportunidad para volver a cuestionarnos todo aquello que definíamos como perdido.